
Se está dando en Cartagena una plaga que en general se ve con indulgencia: El fachadismo.
El fachadismo consiste en coger un edificio, dejarle la
piel y tirar el resto entero para hacerlo nuevo. A simple vista parece una buena acción, no tirar también la fachada, pero ¿qué hay del resto de la obra?. Acaso los arquitectos no conciben el edificio como una unidad?, ¿son meros dibujantes de más o menos agraciadas fachadas?...
Cuando Beltrí creó la casa Dorda, seguro que no se entretuvo sólo en las fachadas de la calle del Carmen y en el (precioso por cierto) patio neonazarí. Seguramente también pensó como distribuir los espacios, cómo usar la luz, cómo vestir los suelos y el resto de revestimientos, en fin seguro que concibió la obra completa.
Ahora, sin embargo, se tira el edificio entero sin contemplaciones y, como ya he dicho, con la indulgencia general, se deja el "cartón-piedra" de la fachada en señal de respeto con el autor (lo tiramos pero no del todo) y nos queda una ciudad-decorado de lo más mono, aunque a veces como en el caso de la foto tengamos que pegarle un "tijeretazo" a una moldura para que nos quepa el garaje..
